YO TE NOMBRARÉ

Cuándo un lejano día ya casi nadie se acuerde, yo te nombraré, y probablemente se asustarán de su olvido hasta quienes te hayan olvidado, si es que alguien alguna vez lo hizo.
Eres mi planeta favorito, el silencio provocado por dos pupilas que se miran fijamente, como si quisieran memorizar el brillo que se provocan.
Todos los días me salvas un poco, pues eres mitad jardín, mitad Luna en mi ventana, y las ganas de admirar el cielo cada mañana.

SIN RUMBO

Soy del cálido viento que azota, con fuerza, las velas que ondean con plateada estela; y de la guerra que se libra sin dolor en las trincheras.
Soy del angosto callejón sin mágica salida, del mapa que serpentea sin rumbo ni marea, y de trepar hacia tus labios sin obstáculos ni escalera.

DOS VECES

Si el destino me otorgase, cada día del resto de mi vida, la bendición de poder elegir las manos en las que depositar mi vida, elegiría las tuyas cada uno de los días de la semana, y dos veces el domingo.

LA PARTE MÁS BONITA

Los kilómetros que nos separan, no son más que un paso detrás de otro. Trocitos de suelo que esperan ser pisados, campos de margaritas intactas que se aprendieron bien la respuesta.
El viento me susurra tu amor al oído. Un amor ardiente y loco, como el de una noche de luna llena en verano. Un amor lleno de palabras que nos lleve toda la vida leer, repleto de piezas de un puzzle a la medida de nuestros pies.
Nuestro amor es una fantasía real, es la felicidad sin darnos cuenta. Es un abrazo habitable y la parte más bonita de la vida. Es ver escasa la vida para querernos.
Amarnos es la maravillosa coincidencia de respirar juntos, de proponer un brindis para reírnos. Es un conjuro de alivio para dar el paso siempre correcto, para olvidarnos de la fisonomía de la meta eternamente.