MÁS DE CUATROCIENTAS NOCHES…

Han pasado más de cuatrocientas noches sin verte y me levanto, cada mañana, con las costillas magulladas de rememorarte… Cuando muero de nostalgia y estoy exhausta de pensar en la forma de tu cuello o el tacto de tu cuerpo, siempre me reconforta el recuerdo del horizonte ondulado de tus labios y el brillo de tus ojos al mirarme… Y entonces, sé que puedo seguir de amor muriendo.

BRISA INFINITA

Hago una pausa, rehago la postura de mis piernas y me froto suavemente las manos. Escribo minuciosamente la tarde y sonrío al revelar un sueño.
Espero un segundo para contemplar tu sonrisa en la orilla y llenar mis manos del dorado despeinado del sol.
Las olas invaden la arena sin pudor, provocando un estremecimiento vibrante. Mis labios florecen con los susurros del viento y mi piel se trenza húmeda al amarte en secreto. Es una danza perversa de dos cuerpos bañados en gemidos, desatando tormentas que derraman alivio.
Me siento como la plegaria que roza la tibieza del sol y sobrevuela tus pupilas a ritmo de un dulce elixir, como brisa infinita del amanecer, cual vaivenes de dulce marea que me provocan las llanuras de tus labios. Melodías desatadas sobre el desorden ondulado de tus cabellos.
Arde el viento sobre la quietud del horizonte, ausente de besos, marchito de labios, desnudo de versos salados; sediento de ti.

YO MISMA

A tu lado soy tan yo misma, que podría susurrarle a Venus con un alfabeto divino, ser una crisálida etérea e invisible y una alborada derramada de ilusión imparable.
Contigo me lanzaría al vacío a ciegas y sin paracaídas, no me importaría cenar bajo un mísero puente o incluso le sonreiría al mismísimo demonio de lado y hasta de frente.
Junto a ti soy Luna llena cada día, aroma de mariposas que escapan de mis labios ardientes y ese estrepitoso trueno que logra calmar la ausencia de tus abrazos delirantes.
Castillos en el aire forman mis sueños al rememorarte. Nebulosa insaciable soy, musitando tus suspiros al vacío, y cuna del amor más profundo, mientras te honran los surcos de mi latir con bríos.
📷L.M.A.

RUMORES DE NARDOS

Dormiré sobre una ola, mientras tu amor navega sin espumas ni horizontes. Solo mar con tu rostro y tu nombre, sin gaviotas que surquen olvidos latiendo por dentro.
Tiembla la vida en mis manos, sintiendo el todo que me muestras y mi fe ciega en tus brazos. Tu reino busca el abrigo de mi alma y tu tempestad equilibra, con dulces tragos, el límite ondulado del mar que juntos surcamos.
Como un espejo en calma, me lo grita el corazón, y así es imposible olvidar a quien se viene de soñar en cada albor.
Búscame en tu sombra, siénteme en tu aire, acaríciame el destello sin tocarme. Abraza con ternura mi tiempo, mi río que zigzaguea entre piedras, pero que a ti llega por siempre.
La forma insólita del viento recita, a deshoras, la silueta de tus dedos sobre mis manos. Allí el aroma del llanto se ahoga entre rumores de nardos, ilustres pétalos que visten mi ser cuando te amo.

📷 L.M.A.